13.12.09

El gozo no tiene dualidad

Me inclino ante todos los buscadores del gozo.

Ya les he dicho que el gozo no tiene dualidad. No tiene felicidad e infelicidad. Nunca se debe confundir con los placeres. Porque el placer de hoy mañana se convierte en remordimiento.

El gozo es absoluto y eterno. No cambia. Lo único es ¿Hasta dónde hemos sido capaces de permitir que el Espíritu de brille en nuestra atención? Y hasta dónde hemos sido capaces de librarnos de nuestras identificaciones falsas es el punto importante. Hoy he hecho una analogía del sol para el Espíritu. El sol brilla por sí mismo, no necesita iluminación. Por sí mismo está ahí. Pero para conseguir la luz del sol en la atmósfera tenemos que remover las nubes porque las nubes están ocultando al sol.
Las nubes que están superpuestas no pueden hundir al sol porque el sol está desapegado de ellas. Sólo las nubes pueden oscurecer la atmosfera. De la misma forma cuando tenemos superposiciones de nuestra ignorancia sobre el Espíritu entonces hay oscuridad en nuestra vida y estamos en la confusión.

Como les dije el primer día, lo que podemos lograr a través de nuestras proyecciones mentales puede crear las nubes. También nuestros condicionamientos pueden crear estas nubes. Por ejemplo, digamos que hemos nacido en Francia. Así que pensamos que somos franceses. Entonces alguien que no es francés no es bueno. Lo mismo con los indios: si han nacido en la India creen que el resto del mundo no existe.

Entonces, estas identificaciones empiezan a convertirse más y más pequeñas hasta el punto en que decimos que pertenecemos a esta calle, a continuación, a esta familia, a mí mismo. Todas estas falsas identificaciones con los nombres, con los llamados poderes, con las llamadas ideas de nuestra historia: todas estas cosas no son más que condicionamientos.

HH Shri Mataji Nirmala Devi, extracto de programa público, París, 18/6/1983