27.11.15

Buscando el Espíritu

Siempre he tenido la sensación que hay muchas grandes almas en este lugar que están buscando sinceramente. Y hace mucho tiempo que deseé venir alguna vez para encontrarlas, y estoy muy feliz de estar aquí.
Hemos escuchado y aprendido y leído que no somos este cuerpo, no somos esta mente, no somos este ego o superego sino que trascendiendo todo está el Espíritu, el Atma, al cual los seres humanos tienen que buscar. Pero incluso si no han leído sobre ello, algunos de ustedes cuando nacieron, empezaron a sentir que hay algo que hay que buscar. No están satisfechos con lo que tienen. Tienen un sentimiento de insuficiencia, de que no están completos, de que no han encontrado su significado. Hay mucho más para alcanzar. Este sentimiento es muy fuerte y mucho más fuerte estos días que lo que ha sido antes. ¿Qué estamos buscando? No lo sabemos. Realmente no tenemos idea de qué estamos buscando porque es algo desconocido para nosotros. Pero tenemos un sentimiento, algo definitivo, que todo lo que tenemos no está completo, no nos satisface. No es completo gozo y dicha.

Empezamos a preguntarnos sobre nuestras vidas y porqué estamos en esta Tierra. ¿Por qué Dios nos ha creado, si existe en algún lugar? O por qué tenemos una vida así, como una vida animal -llega la vida a la Tierra, obtenemos comida, tenemos hijos y luego morimos. Ser conscientes de ello es ya una gran bendición. Pero ¿por qué nos sentimos así? ¿Cuál es la razón? Hasta algunos niños lo sienten. Hasta personas que no están introducidos en ideas religiosas lo sienten. De dónde viene este sentimiento en nuestro interior de que hay que buscar algo más, algo mucho más profundo en nuestro interior.Y sentimos fervientemente desde adentro una revolución con todo lo que tenemos y queremos hacer algo para alcanzar ese punto.

Este sentimiento llega a nosotros desde nuestro inconsciente, desde nuestra mente, que no está en nuestra conciencia. Pero nuestro espíritu es consciente de nosotros. Nuestro inconsciente es consciente de nosotros pero ustedes no, no son conscientes del Espíritu. Por ejemplo, si están digamos, viajando en tren y viendo un paisaje hermoso, son conscientes de la escena completa que hay delante suyo.Pero la escena no es consciente de ustedes. La escena no puede ver o entender o darse cuenta de que hay alguien que es consciente de nuestra belleza. De la misma manera este Espíritu que existe dentro nuestro en nuestro corazón, es consciente de nosotros, nos está guiando, nos está haciendo sentir que hay algo que falta en nosotros. Pero no somos conscientes de eso, solo somos conscientes de la falta.

Public Program. Brighton (UK), 30 March 1980.